Howard Gardner ha centrado su trabajo y sus investigaciones en la
diversidad de capacidades cognitivas en los seres humanos; de ahí surge su
teoría de las inteligencias múltiples; donde nos propone dejar de reducir la
inteligencia solamente a la razón y el conocimiento, abriendo un abanico de
posibilidades mayor
En su libro estructuras de la mente, Gardner plantea 8 posibilidades de
la inteligencia (http://educreate.iacat.com/Maestros/Howard_Gardner_-_Estructuras_de_la_mente.pdf)
que en resumidas cuentas son estas:
·
Inteligencia
lingüística: la habilidad para utilizar el lenguaje de forma especial y
creativa, y que tienen bien desarrollada personas que desemeñan trabajos como
el de abogado, escritores, editores, intérpretes, etc.
·
Inteligencia lógica
y matemática: es la habilidad para pensar de una manera racional, a menudo
encontrada en los profesionales que se dedican a la medicina, ingeniería,
programación, ciencia, etc.
·
Inteligencia
espacial: es la habilidad para formar imágenes y modelos mentales de realidades
especiales del mundo como tienen los arquitectos, decoradores, escultores,
pintores, etc.
·
Inteligencia
músical: tener un buen oído para la música, como en músicos y compositores
·
Inteligencia
corporal y Kinestesica: tener un cuerpo bien coordinado como podemos ver en
deportistas, bailarines o actores
·
Inteligencia
interpersonal: la que tienen que personas que trabajan en contacto con otras
personas como pueden ser los vendedores, políticos o profesores
·
Inteligencia
intrapersonal: en esta destacan las personas que se conocen bien a sí mismas y
son capaces de aplicar su talento de manera exitosa, la tienen las personas
bien equilibradas y que se manejan bien en los diversos planos de la vida
·
Inteligencia
naturalista: es la inteligencia para aprender y organizar las pautas de la
naturaleza
Tomado de: file:///C:/Users/usuario/Downloads/Dialnet-LaTeoriaDeLasInteligenciasMultiplesEnLaEnsenanzaDe-4690236%20(1).pdf
Nosotras indagaremos en la Inteligencia Cinético corporal
La habilidad de
usar el cuerpo con destreza ha sido de gran relevancia a lo largo de la la
historia de la especie humana durante milenios, y hasta millones de años. Un claro
ejemplo del uso magistral del cuerpo, nos hace pensar en los griegos. Cultura en
la cual existía un sentido de dicha inteligencia que alcanzó su apogeo en el
Occidente durante la época clásica. Los griegos reverenciaban la belleza de la
forma humana y, por medio de sus actividades artísticas y atléticas,
pretendieron desarrollar un cuerpo que fuera perfectamente proporcionado en el
movimiento, equilibrio y tono. En forma más general, buscaron la armonía entre
la mente y el cuerpo, con la mente adiestrada para emplear debidamente el
cuerpo, y el cuerpo adiestrado para responder a los poderes expresivos de la
mente.
Lastimosamente,
culturas como las griegas se han perdido a lo largo de los tiempos y se ha
creado una gran separación en el individuo como un todo. Es decir, el cuerpo ha
perdido importancia para ser relevado por la mente cuando ambos deben realizar
un trabajo conjunto que alimente al individuo de forma integral. Según Gardner
este divorcio entre lo "mental" y lo "físico" no pocas
veces se ha asociado con una noción de que lo que hacemos con nuestros cuerpos
de alguna manera es menos privilegiado, menos especial, que las rutinas de
solución de problemas que se realizan principalmente por medio del lenguaje, la
lógica o algún otro sistema simbólico hasta cierto punto abstracto. Por ello,
resaltaremos a través de este trabajo las cualidades más importantes de la
inteligencia corporal y porque esta debe ser rescatada y aprovechada.
INTELIGENCIA CINESTÉSICO CORPORAL
Gardner señala
que la inteligencia corporal engloba dos capacidades principales: el control de
los movimientos corporales propios y la capacidad para manejar objetos con
habilidad. Howard Gardner en “Estructuras de la Mente” ha señalado que, en el
caso de otras inteligencias, estos dos elementos medulares pueden existir por
separado; pero en el caso típico, la habilidad para emplear el cuerpo para
fines funcionales o expresivos, tiende a ir de la mano de la habilidad para la
manipulación de objetos. Dados estos componentes medulares, podemos dirigirnos específicamente
a individuos como las bailarinas y nadadores; que desarrollan el agudo dominio
sobre los movimientos de sus cuerpos, al igual que en los individuos —como los
artesanos, jugadores de pelota e instrumentistas— que pueden manipular objetos
con finura. Pero también consideraré a otros individuos en quienes es central
el uso del cuerpo, como los inventores o actores. Es importante recalcar que,
en estas últimas ocupaciones, otras inteligencias tienen un papel importante.
Por ejemplo, en el caso del actor o el intérprete, la habilidad en las
inteligencias personales —y también en muchos casos en la inteligencia musical
o lingüística— es parte integral de una correcta actuación. Casi todos los
papeles culturales explotan más de una inteligencia; al mismo tiempo, no se
puede lograr ninguna interpretación tan sólo por medio del ejercicio de una
sola inteligencia.
Perfil de las personas con inteligencia kinestésica o corporal
-
Hay ciertas personas que poseen una
mayor predisposición a la inteligencia kinestésica. Se caracterizan por elevada
destreza y coordinación, además de mayor fuerza, flexibilidad y velocidad.
-
Las personas con este tipo de
inteligencia aprenden mejor “haciendo”, en lugar de escuchando, viendo o
leyendo. Prefieren averiguar por ellos mismos cómo funcionan las cosas,
manipulándolas con las manos. Es decir, captan mejor los conceptos cuando son
capaces de manipular físicamente los objetos. Por ejemplo, aquellos conceptos
matemáticos que se basan en objetos representados tridimensionalmente.
-
A estos individuos les gusta
mantenerse activos, y estar al aire libre. Disfrutan realizando actividades
deportivas y las expresiones artísticas como el teatro o la danza. Destacan por
sus habilidades para manipular objetos, construcción y trabajos manuales. Suelen
escoger perfiles profesionales como artistas, bailarines, deportistas,
fisioterapeutas, mecánicos, artesanos, cirujanos, actores, etc.
FORMAS
DE EXPRESIÓN CORPORAL
Según el autor, de
todos los usos del cuerpo, ninguno ha alcanzado mayores alturas, ni lo han
desplegado las culturas en forma más variable que la danza. A modo de breve
introducción podemos definir la danza como secuencias de movimientos corporales
no verbales con patrones determinados por las culturas, que tienen un
propósito, son intencionalmente rítmicos, y tienen valor estético a los ojos de
quienes presencian la danza. “La danza data de muchos milenios, con toda
probabilidad de tiempos paleolíticos, puesto que en las antiguas cuevas de
Europa y en las cadenas montañosas de Sudáfrica se representan hechiceros y
cazadores danzantes enmascarados. De hecho, de todas las actividades humanas
mostradas en las cuevas, la danza es la segunda más prominente, justo después
de la cacería, con la que bien puede haber estado asociada. No conocemos todos
los usos que se le ha dado a la danza, pero la evidencia antropológica indica
al menos los siguientes: la danza puede reflejar y validar la organización
social. Puede servir como vehículo para la expresión secular o religiosa; como
diversión social o actividad de recreación; como escape y liberación
psicológicos; como declaración de valores estéticos o un valor estético por sí
mismo; como reflejo de un patrón de subsistencia económica, o una actividad
económica por sí misma”. (Las opiniones de Anthony Shay sobre los muchos
propósitos de la danza aparecen en la p. 79).
La danza puede servir para propósitos
educacionales, en un rito de iniciación, para representar la transformación por
la que ha de pasar un individuo: se puede emplear para expresar lo
sobrenatural, como cuando los curanderos danzan para invocar a los espíritus;
incluso se puede emplear para la selección sexual, cuando las mujeres pueden
discriminar entre los hombres en términos de su rendimiento en la danza y
resistencia (en la tribu nuba tira del Sudán las jóvenes "se arrojan sobre
los compañeros que han escogido"). Y en muchas culturas la danza puede servir
para varias de estas funciones, ya sea en forma simultánea, en distintos
momentos, o en distintas mezclas. Al comparar la danza entre los indios jopi
del suroeste norteamericano con la danza entre los samoanos de la Polinesia se
pueden notar un poco algunos de los distintos usos de la danza. En ambas
culturas, la danza es importante, está limitado el grado de movimiento, y están
involucrados poderes sobrenaturales. Sin embargo, los objetivos y el carácter
de la danza difieren en estas dos culturas. Entre los jopi, la danza sirve para
mantener la unidad tribal, para aplacar a los dioses y para conservar los
valores culturales. Los hombres son los intérpretes primordiales; para ellos,
la danza es un deber, una obligación para con la tribu.
Gardner dice: Un
buen danzante es el que recuerda los pasos, que baila con energía, pero no
ambiciona el encomio individual. Por comparación, en la Polinesia las danzas
son personalizadas, menos conservadoras, más abiertas a la improvisación. Los
polinesios danzan para conmemorar sucesos, para entretener, para incrementar el
maná, y para aplacar a los dioses. Danzan tanto los hombres como las mujeres,
lo mismo que los niños; y el que alguien se convierta en danzante depende del
interés personal, su habilidad y la tradición familiar. Los buenos ejecutantes
son los que tienen estilo individual y se mueven bien. La danza es un área en
la que, ante la mucha conformidad de la sociedad, se tolera e incluso se
alienta el individualismo. Uno pudiera decir que, entre los jopi, la danza
sirve como un área primaria en la que se expresan los valores culturales; en
tanto que entre los samoanos, proporciona una especie de contrapunto al rigor
de costumbre de la cultura. Dada la gran diversidad de propósitos a los que
puede servir la danza, es difícil generalizar acerca de su forma consagrada. En
efecto, a veces son menos importantes las características formales que el
ambiente o el contenido referencial explícito. Sin embargo, determinados rasgos
parecen caracterizar la danza en una gama de ambientes, que son por demás
pertinentes a una consideración de cómo están incorporadas las habilidades en
esta forma de inteligencia. De acuerdo con el coreógrafo y danzante
norteamericano Paul Taylor, los danzantes deben aprender a ejecutar cada
movimiento de la danza precisamente en términos de forma y tiempo.
El danzante se
preocupa por la ubicación, espacio en el escenario, la calidad de un salto, la
suavidad de un pie: el que un movimiento salga a un público o que se revierta
en espirales. Muchos movimientos son posibles, yendo desde los de balanceo
hasta los que son como de un émbolo, desde los percusivos hasta los sostenidos.
De la combinación de estas cualidades —de rapidez, dirección, distancia,
intensidad, relaciones espaciales y fuerza variadas— uno puede descubrir o
constituir un vocabulario de la danza. Además de estas características
relativamente objetivas, es inevitable que la personalidad del danzante se
demuestre en la interpretación. En forma tradicional, la danza ha abordado
emociones extremas, como la alegría y el sufrimiento, pero en la danza moderna
ahora se acostumbra transmitir emociones más complejas como culpa, angustia o
remordimiento, aunque, como una vez observó George Balanchine con ingenio:
"todavía no es posible retratar a una suegra en una danza".
La música es el
socio más importante en la danza, y la estructura de una composición musical
afecta fuertemente la técnica en la misma; pero ya que la danza también puede
proceder sin música, la presencia de ésta no puede definir la danza. Sin embargo,
ambos pueden coexistir de maravilla en el mismo universo siendo dos partes de un
todo llamadas a complementarse y dar lo mejor de sí.
EL CUERPO COMO
SUJETO Y OBJETO
Gardner considero en su libro a modo de
conclusión una diversidad de usos que los individuos dan a su inteligencia
corporal, este apartado ha mostrado la atención que el autor sostuvo en el
cuerpo como objeto. “Podemos ver cómo los danzantes y artistas emplean todo su
cuerpo como "mero" objeto, y señalamos cómo los inventores y otros trabajadores
utilizan partes del cuerpo —en especial las manos— para manipular, disponer y
transformar los objetos en el mundo. Descrita en esta vena, la inteligencia
corporal completa un trío de inteligencias relacionadas con objetos: la
inteligencia logicomatemática, que surge de formar patrones con objetos en
arreglos numéricos; la inteligencia espacial, que se centra en la habilidad de
un individuo para transformar objetos dentro de su ambiente y para encontrar su
camino en medio de un mundo de objetos en el espacio, y la inteligencia
corporal que, al centrarse en el interior, está limitada al ejercicio del
propio cuerpo y, en el exterior, comprende acciones físicas sobre los objetos
en el mundo. Pero el cuerpo es más que tan sólo otra máquina, indistinguible de
los objetos artificiales del mundo. También es la vasija del sentido del yo del
individuo, de sus sentimientos y aspiraciones más personales, al igual que la
entidad a la que otros responden en una manera especial debido a sus cualidades
singularmente humanas. Desde el mero principio, la existencia de un individuo
como ser humano afecta la manera en que otros lo tratarán, y muy pronto el
individuo llega a pensar que su cuerpo es especial. Llega a formarse un sentido
del yo que modificará en forma perpetua, y que a su vez influirá en sus
pensamientos y conducta a medida que responde a otros en su ambiente en
términos de sus rasgos distintivos y conductas. Si bien todavía se entiende de
manera muy pobre, el ámbito de las inteligencias personales tiene claramente la
mayor importancia para los humanos, y es el sitio de nuestros logros más
admirables al igual que nuestras tendencias más aterrorizantes. Ahora debemos
dirigir nuestra mirada a esta variedad de inteligencia con dos caras como Jano
—en parte atascada dentro de la esfera emocional afectiva interna, y que en
parte mira al exterior al círculo de otras personas.”
Para acercarnos mas al proceso de esta inteligencia logramos acceder a un espacio donde la disciplina en la actividad física no solo enriquece el cuerpo sino la mente, la paciencia y la perseverancia
CONCLUSIONES
1. Trabajar la inteligencia cinético corporal no solo
sirve a nivel físico, sino que permite un mayor desarrollo cognitivo
·
Desarrolla
habilidades como coordinación, destreza, equilibrio, fuerza, velocidad, flexibilidad,
concentración y memoria
·
Potencia la
autoestima y la creatividad
·
Da herramientas
para comunicarse a través del cuerpo
2.
La inteligencia cinético corporal o kinestésica se entrena, en
vez de aprenderse, ya que implica un proceso de volver a uno mismo, y volver a
aprender a usar nuestro cuerpo para comunicar tal como lo hacíamos en la infancia
y que se empieza a olvidar cuando se domina la comunicación verbal.
3.
El autorreconocimiento corporal es valioso ya que los gestos,
las posturas y los movimientos son nuestra primera carta de presentación.
4. A través de la inteligencia
Kinestésica corporal adquirimos información que, por efecto del movimiento y la
vivencia, se convierte en aprendizaje significativo.
5. En el sistema educativo es importante reconocer que
los individuos tienen capacidades diferentes, una persona con este tipo de inteligencia más desarrollada, aprende mejor moviéndose, tocando o procesando información a través de los sentidos y el movimiento
BIBLIOGRAFIA:
Estructuras de la mente, Howard Gardner.
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