martes, 7 de noviembre de 2017

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES



Howard Gardner ha centrado su trabajo y sus investigaciones en la diversidad de capacidades cognitivas en los seres humanos; de ahí surge su teoría de las inteligencias múltiples; donde nos propone dejar de reducir la inteligencia solamente a la razón y el conocimiento, abriendo un abanico de posibilidades mayor

En su libro estructuras de la mente, Gardner plantea 8 posibilidades de la inteligencia (http://educreate.iacat.com/Maestros/Howard_Gardner_-_Estructuras_de_la_mente.pdf)

que en resumidas cuentas son estas:

·         Inteligencia lingüística: la habilidad para utilizar el lenguaje de forma especial y creativa, y que tienen bien desarrollada personas que desemeñan trabajos como el de abogado, escritores, editores, intérpretes, etc.
·         Inteligencia lógica y matemática: es la habilidad para pensar de una manera racional, a menudo encontrada en los profesionales que se dedican a la medicina, ingeniería, programación, ciencia, etc.
·         Inteligencia espacial: es la habilidad para formar imágenes y modelos mentales de realidades especiales del mundo como tienen los arquitectos, decoradores, escultores, pintores, etc.
·         Inteligencia músical: tener un buen oído para la música, como en músicos y compositores
·         Inteligencia corporal y Kinestesica: tener un cuerpo bien coordinado como podemos ver en deportistas, bailarines o actores
·         Inteligencia interpersonal: la que tienen que personas que trabajan en contacto con otras personas como pueden ser los vendedores, políticos o profesores
·         Inteligencia intrapersonal: en esta destacan las personas que se conocen bien a sí mismas y son capaces de aplicar su talento de manera exitosa, la tienen las personas bien equilibradas y que se manejan bien en los diversos planos de la vida
·         Inteligencia naturalista: es la inteligencia para aprender y organizar las pautas de la naturaleza


Tomado de: file:///C:/Users/usuario/Downloads/Dialnet-LaTeoriaDeLasInteligenciasMultiplesEnLaEnsenanzaDe-4690236%20(1).pdf


Nosotras indagaremos en la Inteligencia Cinético corporal

La habilidad de usar el cuerpo con destreza ha sido de gran relevancia a lo largo de la la historia de la especie humana durante milenios, y hasta millones de años. Un claro ejemplo del uso magistral del cuerpo, nos hace pensar en los griegos. Cultura en la cual existía un sentido de dicha inteligencia que alcanzó su apogeo en el Occidente durante la época clásica. Los griegos reverenciaban la belleza de la forma humana y, por medio de sus actividades artísticas y atléticas, pretendieron desarrollar un cuerpo que fuera perfectamente proporcionado en el movimiento, equilibrio y tono. En forma más general, buscaron la armonía entre la mente y el cuerpo, con la mente adiestrada para emplear debidamente el cuerpo, y el cuerpo adiestrado para responder a los poderes expresivos de la mente.

Lastimosamente, culturas como las griegas se han perdido a lo largo de los tiempos y se ha creado una gran separación en el individuo como un todo. Es decir, el cuerpo ha perdido importancia para ser relevado por la mente cuando ambos deben realizar un trabajo conjunto que alimente al individuo de forma integral. Según Gardner este divorcio entre lo "mental" y lo "físico" no pocas veces se ha asociado con una noción de que lo que hacemos con nuestros cuerpos de alguna manera es menos privilegiado, menos especial, que las rutinas de solución de problemas que se realizan principalmente por medio del lenguaje, la lógica o algún otro sistema simbólico hasta cierto punto abstracto. Por ello, resaltaremos a través de este trabajo las cualidades más importantes de la inteligencia corporal y porque esta debe ser rescatada y aprovechada.

INTELIGENCIA CINESTÉSICO CORPORAL  

Gardner señala que la inteligencia corporal engloba dos capacidades principales: el control de los movimientos corporales propios y la capacidad para manejar objetos con habilidad. Howard Gardner en “Estructuras de la Mente” ha señalado que, en el caso de otras inteligencias, estos dos elementos medulares pueden existir por separado; pero en el caso típico, la habilidad para emplear el cuerpo para fines funcionales o expresivos, tiende a ir de la mano de la habilidad para la manipulación de objetos. Dados estos componentes medulares, podemos dirigirnos específicamente a individuos como las bailarinas y nadadores; que desarrollan el agudo dominio sobre los movimientos de sus cuerpos, al igual que en los individuos —como los artesanos, jugadores de pelota e instrumentistas— que pueden manipular objetos con finura. Pero también consideraré a otros individuos en quienes es central el uso del cuerpo, como los inventores o actores. Es importante recalcar que, en estas últimas ocupaciones, otras inteligencias tienen un papel importante. Por ejemplo, en el caso del actor o el intérprete, la habilidad en las inteligencias personales —y también en muchos casos en la inteligencia musical o lingüística— es parte integral de una correcta actuación. Casi todos los papeles culturales explotan más de una inteligencia; al mismo tiempo, no se puede lograr ninguna interpretación tan sólo por medio del ejercicio de una sola inteligencia.


Perfil de las personas con inteligencia kinestésica o corporal

-        Hay ciertas personas que poseen una mayor predisposición a la inteligencia kinestésica. Se caracterizan por elevada destreza y coordinación, además de mayor fuerza, flexibilidad y velocidad.

-        Las personas con este tipo de inteligencia aprenden mejor “haciendo”, en lugar de escuchando, viendo o leyendo. Prefieren averiguar por ellos mismos cómo funcionan las cosas, manipulándolas con las manos. Es decir, captan mejor los conceptos cuando son capaces de manipular físicamente los objetos. Por ejemplo, aquellos conceptos matemáticos que se basan en objetos representados tridimensionalmente.

-        A estos individuos les gusta mantenerse activos, y estar al aire libre. Disfrutan realizando actividades deportivas y las expresiones artísticas como el teatro o la danza. Destacan por sus habilidades para manipular objetos, construcción y trabajos manuales. Suelen escoger perfiles profesionales como artistas, bailarines, deportistas, fisioterapeutas, mecánicos, artesanos, cirujanos, actores, etc.


 FORMAS DE EXPRESIÓN CORPORAL

Según el autor, de todos los usos del cuerpo, ninguno ha alcanzado mayores alturas, ni lo han desplegado las culturas en forma más variable que la danza. A modo de breve introducción podemos definir la danza como secuencias de movimientos corporales no verbales con patrones determinados por las culturas, que tienen un propósito, son intencionalmente rítmicos, y tienen valor estético a los ojos de quienes presencian la danza. “La danza data de muchos milenios, con toda probabilidad de tiempos paleolíticos, puesto que en las antiguas cuevas de Europa y en las cadenas montañosas de Sudáfrica se representan hechiceros y cazadores danzantes enmascarados. De hecho, de todas las actividades humanas mostradas en las cuevas, la danza es la segunda más prominente, justo después de la cacería, con la que bien puede haber estado asociada. No conocemos todos los usos que se le ha dado a la danza, pero la evidencia antropológica indica al menos los siguientes: la danza puede reflejar y validar la organización social. Puede servir como vehículo para la expresión secular o religiosa; como diversión social o actividad de recreación; como escape y liberación psicológicos; como declaración de valores estéticos o un valor estético por sí mismo; como reflejo de un patrón de subsistencia económica, o una actividad económica por sí misma”. (Las opiniones de Anthony Shay sobre los muchos propósitos de la danza aparecen en la p. 79).

 La danza puede servir para propósitos educacionales, en un rito de iniciación, para representar la transformación por la que ha de pasar un individuo: se puede emplear para expresar lo sobrenatural, como cuando los curanderos danzan para invocar a los espíritus; incluso se puede emplear para la selección sexual, cuando las mujeres pueden discriminar entre los hombres en términos de su rendimiento en la danza y resistencia (en la tribu nuba tira del Sudán las jóvenes "se arrojan sobre los compañeros que han escogido").  Y en muchas culturas la danza puede servir para varias de estas funciones, ya sea en forma simultánea, en distintos momentos, o en distintas mezclas. Al comparar la danza entre los indios jopi del suroeste norteamericano con la danza entre los samoanos de la Polinesia se pueden notar un poco algunos de los distintos usos de la danza. En ambas culturas, la danza es importante, está limitado el grado de movimiento, y están involucrados poderes sobrenaturales. Sin embargo, los objetivos y el carácter de la danza difieren en estas dos culturas. Entre los jopi, la danza sirve para mantener la unidad tribal, para aplacar a los dioses y para conservar los valores culturales. Los hombres son los intérpretes primordiales; para ellos, la danza es un deber, una obligación para con la tribu.

Gardner dice: Un buen danzante es el que recuerda los pasos, que baila con energía, pero no ambiciona el encomio individual. Por comparación, en la Polinesia las danzas son personalizadas, menos conservadoras, más abiertas a la improvisación. Los polinesios danzan para conmemorar sucesos, para entretener, para incrementar el maná, y para aplacar a los dioses. Danzan tanto los hombres como las mujeres, lo mismo que los niños; y el que alguien se convierta en danzante depende del interés personal, su habilidad y la tradición familiar. Los buenos ejecutantes son los que tienen estilo individual y se mueven bien. La danza es un área en la que, ante la mucha conformidad de la sociedad, se tolera e incluso se alienta el individualismo. Uno pudiera decir que, entre los jopi, la danza sirve como un área primaria en la que se expresan los valores culturales; en tanto que entre los samoanos, proporciona una especie de contrapunto al rigor de costumbre de la cultura. Dada la gran diversidad de propósitos a los que puede servir la danza, es difícil generalizar acerca de su forma consagrada. En efecto, a veces son menos importantes las características formales que el ambiente o el contenido referencial explícito. Sin embargo, determinados rasgos parecen caracterizar la danza en una gama de ambientes, que son por demás pertinentes a una consideración de cómo están incorporadas las habilidades en esta forma de inteligencia. De acuerdo con el coreógrafo y danzante norteamericano Paul Taylor, los danzantes deben aprender a ejecutar cada movimiento de la danza precisamente en términos de forma y tiempo.

El danzante se preocupa por la ubicación, espacio en el escenario, la calidad de un salto, la suavidad de un pie: el que un movimiento salga a un público o que se revierta en espirales. Muchos movimientos son posibles, yendo desde los de balanceo hasta los que son como de un émbolo, desde los percusivos hasta los sostenidos. De la combinación de estas cualidades —de rapidez, dirección, distancia, intensidad, relaciones espaciales y fuerza variadas— uno puede descubrir o constituir un vocabulario de la danza. Además de estas características relativamente objetivas, es inevitable que la personalidad del danzante se demuestre en la interpretación. En forma tradicional, la danza ha abordado emociones extremas, como la alegría y el sufrimiento, pero en la danza moderna ahora se acostumbra transmitir emociones más complejas como culpa, angustia o remordimiento, aunque, como una vez observó George Balanchine con ingenio: "todavía no es posible retratar a una suegra en una danza".

La música es el socio más importante en la danza, y la estructura de una composición musical afecta fuertemente la técnica en la misma; pero ya que la danza también puede proceder sin música, la presencia de ésta no puede definir la danza. Sin embargo, ambos pueden coexistir de maravilla en el mismo universo siendo dos partes de un todo llamadas a complementarse y dar lo mejor de sí.


  
EL CUERPO COMO SUJETO Y OBJETO

 Gardner considero en su libro a modo de conclusión una diversidad de usos que los individuos dan a su inteligencia corporal, este apartado ha mostrado la atención que el autor sostuvo en el cuerpo como objeto. “Podemos ver cómo los danzantes y artistas emplean todo su cuerpo como "mero" objeto, y señalamos cómo los inventores y otros trabajadores utilizan partes del cuerpo —en especial las manos— para manipular, disponer y transformar los objetos en el mundo. Descrita en esta vena, la inteligencia corporal completa un trío de inteligencias relacionadas con objetos: la inteligencia logicomatemática, que surge de formar patrones con objetos en arreglos numéricos; la inteligencia espacial, que se centra en la habilidad de un individuo para transformar objetos dentro de su ambiente y para encontrar su camino en medio de un mundo de objetos en el espacio, y la inteligencia corporal que, al centrarse en el interior, está limitada al ejercicio del propio cuerpo y, en el exterior, comprende acciones físicas sobre los objetos en el mundo. Pero el cuerpo es más que tan sólo otra máquina, indistinguible de los objetos artificiales del mundo. También es la vasija del sentido del yo del individuo, de sus sentimientos y aspiraciones más personales, al igual que la entidad a la que otros responden en una manera especial debido a sus cualidades singularmente humanas. Desde el mero principio, la existencia de un individuo como ser humano afecta la manera en que otros lo tratarán, y muy pronto el individuo llega a pensar que su cuerpo es especial. Llega a formarse un sentido del yo que modificará en forma perpetua, y que a su vez influirá en sus pensamientos y conducta a medida que responde a otros en su ambiente en términos de sus rasgos distintivos y conductas. Si bien todavía se entiende de manera muy pobre, el ámbito de las inteligencias personales tiene claramente la mayor importancia para los humanos, y es el sitio de nuestros logros más admirables al igual que nuestras tendencias más aterrorizantes. Ahora debemos dirigir nuestra mirada a esta variedad de inteligencia con dos caras como Jano —en parte atascada dentro de la esfera emocional afectiva interna, y que en parte mira al exterior al círculo de otras personas.”





Para acercarnos mas al proceso de esta inteligencia logramos acceder a un espacio donde la disciplina en la actividad física no solo enriquece el cuerpo sino la mente, la paciencia y la perseverancia




CONCLUSIONES

1.      Trabajar la inteligencia cinético corporal no solo sirve a nivel físico, sino que permite un mayor desarrollo cognitivo

·         Desarrolla habilidades como coordinación, destreza, equilibrio, fuerza, velocidad, flexibilidad, concentración y memoria
·         Potencia la autoestima y la creatividad
·         Da herramientas para comunicarse a través del cuerpo

2.      La inteligencia cinético corporal o kinestésica se entrena, en vez de aprenderse, ya que implica un proceso de volver a uno mismo, y volver a aprender a usar nuestro cuerpo para comunicar tal como lo hacíamos en la infancia y que se empieza a olvidar cuando se domina la comunicación verbal.

3.      El autorreconocimiento corporal es valioso ya que los gestos, las posturas y los movimientos son nuestra primera carta de presentación.

4.       A través de la inteligencia Kinestésica corporal adquirimos información que, por efecto del movimiento y la vivencia, se convierte en aprendizaje significativo.

5.       En el sistema educativo es importante reconocer que los individuos tienen capacidades diferentes, una persona con este tipo de inteligencia más desarrollada, aprende mejor moviéndose, tocando o procesando información a través de los sentidos y el movimiento


BIBLIOGRAFIA:

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